El Ayuntamiento de Burgos ha presentado su primer Plan Municipal de Prevención de Adicciones y Conductas de Riesgo, una estrategia pionera que, por primera vez, pone el foco en las denominadas adicciones sin sustancia, como el uso excesivo de dispositivos digitales, los cigarrillos electrónicos o las apuestas en línea.
El documento, que tendrá una vigencia de cinco años —entre 2025 y 2029—, busca adaptarse a los nuevos patrones de comportamiento, especialmente entre los jóvenes, donde las adicciones vinculadas al entorno digital han ganado protagonismo en los últimos años.
Para la implementación de las medidas, el Consistorio destinará 307.500 euros en 2025 a convenios con entidades locales, a los que se suman más de 67.000 euros aportados por la Junta de Castilla y León.
Las organizaciones participantes han valorado positivamente el refuerzo presupuestario, destacando que en algunos casos —como el de ACLAD— el incremento de financiación ha alcanzado el 10 %.
El plan supone un cambio de enfoque en las políticas públicas locales, al incorporar de forma explícita riesgos emergentes asociados a la digitalización y al juego online, en línea con una tendencia creciente en la prevención de conductas adictivas.














